6. Recursos textuales
Comunicación Curso IPN. Lección 6
Recursos textuales
Antes de iniciar te recuerdo que esta es la última lección de Comunicación, muchas felicidades por llegar a este punto y vamos a finalizar con este tema de los recursos textuales, que te ayudará a poder tener un lenguaje más vasto que te permita comprender y redactar textos de forma más amigable.
Se llaman recursos porque los autores de los textos se valen de ellos para lograr escritos más entendibles, armoniosos y que sean menos repetitivos y tediosos, resultando en un texto más profesional que pueda ser leído con facilidad.
- Recursos de vocabulario y semántica
Son palabras afines que pueden reemplazar las que ya utilizamos, de modo que el texto no se vuelva repetitivo, pero que tampoco se pierda con términos que no son los adecuados. Estos son los distintos tipos:
• Sinónimia: Son palabras que su relación está basada en la similitud total o casi total en su significado, de modo que ambos términos puedan usarse de forma indistinta a lo largo del texto.
Si bien existen sinónimos muy sencillos que hemos repasado desde temprana edad como “delgado-flaco” hay que tener mucho cuidado en que ambas palabras pertenezcan a la misma categoría. Por ejemplo, con frecuencia se usan como sinónimos “rey-monarca” y aunque se pueden utilizar como sinónimos en algunos contextos, no son lo mismo, pues las facultades de cada figura de poder son distintas, por solo poner un ejemplo.
En cambio, un par de verbos como “asear y limpiar”, no tiene esa dificultad con respecto a las categorías y el significado, porque ambas son acciones que tienen la misma intención.
• Antónimos: Son conceptos que su significado resulta totalmente contrario; pero es muy importante que recordemos que deben ser opuestos en su totalidad, ya que si solo lo son de forma parcial no pueden ser considerados antónimos. Por ejemplo, “limpio-sucio” son evidentes antónimos debido a que representan situaciones totalmente opuestas en cuanto al estado de limpieza de un lugar, persona, animal u objeto.
Por otro lado, un ejemplo muy evidente de lo que NO es un antónimo es cuando leemos “mamá-papá”. Quizás como pequeños estudiantes podíamos observar ambos términos como antónimos, pero a este nivel no puede continuar esa idea porque ¿Qué marca la oposición entre un padre y una madre? ¿Bajo qué criterios podemos decir que son contrarios? Ni su carácter ni sus labores, ni mucho menos su género representan ser contrarios o excluyentes. Por ello, los antónimos también deben pertenecer a la misma categoría.
- Hiponomia: Este recursos se refiere a tomar un elemento individual para identificar toda la categoría gramatical a la que pertenece. Es decir que con solo una parcialidad podemos dar por entendido un conjunto más grande.
Por ejemplo, si un amigo nos invita a “tirar unas canastas”, podemos identificar que nos está invitando a jugar básquetbol. El deporte incluye correr, hacer pases, dribles, evitar que el contrario anote y muchas cosas más que solo tirar a la canasta, sin embargo, el decir “tirar unas canastas”, aunque no es sinónimo de “jugar básquetbol” sino que solo es una parte del juego, podemos entender claramente la idea.
- Hiperonimia: Aquí, es justamente lo contrario al anterior, pues con mencionar el grupo semántico es posible definir todas las características de sus elementos individuales. Así, evitamos enumerarlos y hacemos más comprensible y concisa la idea.
Vamos a un ejemplo. Cuando cuidamos nuestra alimentación suelen decirnos “Come más verduras”. Aunque nuestro organismo necesita diferentes porciones y variedad de las verduras, la idea de lo saludable está asociada a las verduras, sin importar si son lechuga, brócoli o calabazas, el punto es que el consumo de las verduras como totalidad es lo que se considera sano al momento de hacer una dieta.
- Recursos retóricos
También llamadas figuras retóricas son elementos textuales que vuelven al escrito más bello y atractivo, alterando el lenguaje en frases que no cobran sentido de una forma literal, sino solo cuando los empleamos de forma poética. Son más recurrentes en la literatura, la poesía, la música o las cartas. Vamos a ver los más importantes:
- Metáfora: Asigna una característica de un elemento para aplicarlo a otro, con la intención de resaltarlo. “Es como hablar con una pared” es un ejemplo donde la persona es tan cerrada a escuchar que se le asemeja a una pared de concreto.
- Comparación: Resalta elementos con características similares para hacerlo resaltar. Un ejemplo es “Su mirada brilla como el sol”, lo cual es imposible literalmente pero compara una sensación de un mirada con algo intenso como el sol.
- Antítesis: Utiliza dos términos contrarios para reforzar la idea. Ejemplo “El mundo es grande pero lo tengo en mis manos”, usa el hecho de que algo tan grande como el mundo puede estar a su alcance.
- Epíteto: Coloca un adjetivo o palabra obvio para reforzar el atributo. “Estaba en la oscura noche” es una oración que ejemplifica que, todas las noches son oscuras, pero mencionarlo es con la intención de reforzar el ambiente.
- Paradoja: Une dos ideas opuestas que resultan contradictorias, pero que contienen un mensaje reflexivo. En el ejemplo “Hace un tiempo lo barato me salió caro” puede parecer algo completamente contrario pero da la idea de que algo sencillo se complicó por tomar el camino fácil.
- Hipérbole: Propone una exageración de la realidad para reforzar el mensaje, como cuando decimos “Me comería una vaca” para referirnos a que tenemos mucha hambre, claramente exagerando pero haciendo notar la idea.
- Prosopopeya: Atribuye cualidades humanas a animales, cosas, sentimientos o situaciones. “La luna me acompaña todas las noches” usa a la luna, que es un elemento inanimado como si fuera una persona que está con el autor, cuando aunque no quiera la propia luna, siempre va a estar cada noche.
- Paratextos
Son recursos que pueden ser realizados por el autor o bien por las editoriales para que acompañen al texto y tenga una mejor comprensión, dándole también vistosidad y atracción al lector.
Muchas veces la presencia de los paratextos marcan la diferencia entre un libro y un texto, pues gracias a ellos, el libro se publica, adquiere presencia en los estantes de las librerías y la gente puede obtener una noción previa de él.
Entre algunos ejemplos de los paratextos están:
- Portadas y contraportadas, que tienen imágenes asociadas al texto o un resumen del mismo.
- Fotografías y biografía del autor, contando su trayectoria, formación y otras obras que ha escrito.
- Anexos, imágenes, mapas, que apoyan al lector a tener una noción del espacio o los personajes que se desarrollan.
- Reseñas del texto, cuya intención es que los posibles lectores se animen a adquirirlo o llevarlo.
- Prólogos y estudios introductorios, sobre todo cuando son escritos ajenos, que ayudan a hablar sobre las ideas del autor original y su contexto.
- Apéndices y glosarios, con conceptos o información que complementa o aclara el texto.
- Índices añadidos, que ayuda a un orden de textos voluminosos.
- Dedicatorias, que nos pueden cambiar el sentido del texto o bien, auxilian a entender los motivos por el que fue escrito.
- Tipografía especial, que es hacer uso de diferentes letras para que sea más agradable a la vista.
Estos elementos como puedes observar van más allá del contenido original del texto y tiene múltiples intenciones y sé que ahora los identificarás cuando encuentre alguno y veas lo que aporta al libro que tengas en ese momento.
Sin más, con eso finaliza el curso de Comunicación. Ojalá haya sido de tu agrado y servido en tu formación y preparación. Mucho éxito en tus evaluaciones y recuerda que los mensajes están presentes en todo y siempre hay formas de transmitirlos de la forma más adecuada. Hasta pronto.
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